Calentándonos junto a Sabine Lemeljanova

Los inviernos en Letonia son durísimos llegando la temperatura a caer hasta los 28 grados bajo cero. Por eso no es de extrañar que la gente pise la calle lo justo y necesario y prefiera resguardarse del frío en casa junto a la chimenea, y a poder ser, en compañía de una letona como la preciosa Sabine Lemeljanova, a la que ni el frío invierno letón asusta si de lucir figura y enseñar carne se trata.

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